2024–2025 · Energía · Producto · SaaS · App
Robin Luz
Entré cuando el producto existía pero no tenía usuarios. El trabajo era establecer criterio, controlar el gasto y redirigir el producto hacia donde había mercado real.
Rol
Product Designer · Estrategia
Contexto
Startup early-stage
Año
2024–2025
Sector
Energía · B2C / B2B
El contexto real
Cuando llegué, Robin Luz tenía producto pero no tenía usuarios. El CEO llevaba meses invirtiendo sus ahorros en desarrollo. El equipo construía features sin un proceso claro de priorización, y el dinero se acababa. No me contrataron para "hacer UX" — me contrataron para establecer sprints, controlar el gasto de desarrollo y redirigir el producto.
La app existente tenía una pantalla de carga de factura, un análisis de consumo y varios módulos a medio construir. La pregunta real no era "¿Cómo mejoramos la UI?" — era "¿Esto tiene sentido para alguien?"
El trabajo de diseño empezó antes de tocar ningún pixel: definir qué había que parar de construir.
11 entrevistas y un hallazgo incómodo
Hice 11 entrevistas: 6 mujeres, 5 hombres, entre 20 y 79 años. El problema tenía dos etapas: legibilidad — la factura de luz y gas está diseñada para que no la entiendas — y confianza — los comparadores filtran por comisión y por leads. Cuando llegué, la app atacaba el problema pero no lo resolvía: no había forma de contratar el suministrador desde dentro de la herramienta. El usuario entendía, comparaba, y luego tenía que llamar por teléfono. Ahí se perdía todo.
Cuatro arquetipos emergieron: el que ignora su factura, el que mira el total sin detalles, el que quiere entender pero se pierde en la complejidad tarifaria, y el pequeño negocio que necesita control real del consumo. Todos compartían el mismo punto de partida: no entender lo que están pagando.
Hallazgo clave
El pivot fue claro: añadir contratación directa dentro de la app. El usuario no quería comparar para luego llamar — quería comparar y contratar en el mismo sitio. Eliminar esa fricción era el producto real.
Consecuencia
El segundo pivot fue de canal: vender la app a comercializadoras eléctricas para que sus comerciales la usaran en sus visitas a clientes. Un contrato B2B nos daba acceso a toda su fuerza de ventas. Dejábamos de crecer usuario a usuario — y ahí fue donde vimos tracción real.
Decisiones tomadas en sprint
Con el proceso de sprints implantado, cada decisión tenía que justificarse antes de ir a desarrollo. Algunos ejemplos concretos:
Decisión 1 — CTA de carga de factura
Movimos el botón principal de la parte inferior de la pantalla a la posición central inmediata tras el login. La tasa de usuarios que completaban el primer paso subió de forma medible. La posición importa más que el diseño del botón.
Decisión 2 — Copy del CTA principal
"Seleccionar archivo" → "Analicemos tu factura". No es cosmético. El primer copy describe una acción técnica; el segundo describe un resultado para el usuario. La conversión mejoró.
Decisión 3 — OptiDashboard
El dashboard de análisis tenía fondo oscuro con visualizaciones complejas. Lo rediseñamos hacia una interfaz limpia y legible. La razón no fue estética: los usuarios no energéticos interpretaban el diseño oscuro como "herramienta de experto" y abandonaban antes de leer los datos.
El pivot a B2B no fue solo un cambio de segmento — cambió el modelo de negocio completo. Las pymes pagan por ahorro demostrado, no por suscripción. Eso requería un producto diferente: menos app de consumidor, más herramienta de auditoría energética.
Lo que cambió la investigación
La investigación no cambió el producto — cambió el negocio. El CEO pasó de invertir sus ahorros en features B2C que nadie iba a usar a tener un argumento claro para el pivot: hay un mercado B2B con dolor real, capacidad de pago y un producto que puede adaptarse sin reescribir todo.
Lo que aprendí: en una startup sin usuarios, el trabajo del diseñador es primero hacer las preguntas que el equipo no quiere hacerse. El producto puede estar bien construido y ser completamente irrelevante. Esas dos cosas no se contradicen.
La decisión más valiosa no fue ningún diseño — fue recomendar parar de construir en B2C y concentrar el siguiente sprint en validar B2B.